Nora
—La cercanía con mate nos ayuda tanto que empiezo a sentirme tan fuerte que quizás puedas convertirte —decía Indira, contenta.
De repente escuchamos algunos ruidos más allá
—Debe ser a las afueras de la manada. ¿Es un mensaje mental?
—Imposible —respondía Indira. Yo no había podido hablar para aceptar el juramento.
Me coloqué una bata encima de mi pijama y agarré el cuchillo que me había dejado Gael.
—¿Dama, a dónde va? —me preguntaron las omegas.
—Creí escuchar algo, solo voy a revisar.