Gael
—Hay más allá… al fondo —señaló Ágata.
Yo iba desenterrando con mis manos mientras ella utilizaba el aire para remover la tierra, y en poco tiempo habíamos destapado lo que parecía ser una placa que marcaba la entrada a una especie de lugar sagrado.
—Esto es…
—Nos equivocamos, no es un templo, es un lugar ceremonial.
—¿Aquí, en medio del bosque?
—Entre las hechiceras había una leyenda que decía que los señores del bosque protegían lugares importantes. Se decía que eran lobos, incluso hum