POV: Aurora
La biología es una dictadura. O eso creía.
Un óvulo. Un espermatozoide. Un padre. Una madre.
Esas eran las reglas. Las reglas que regían a los humanos, a los lobos y a cualquier criatura que respirara sobre la faz de la tierra. Pero mientras sostenía a Aria contra mi pecho, sintiendo el calor de horno que irradiaba su piel marcada con runas doradas, tuve la certeza absoluta de que mi hija no había venido a seguir las reglas.
Había venido a romperlas.
El búnker estaba en silencio, salvo por los pequeños ruidos de succión que hacía Aria al alimentarse. Kieran y Lucian estaban sentados a ambos lados de mí, en la mesa de madera, observando el proceso con una fascinación reverente.
Pero había una pregunta flotando en el aire. Una pregunta afilada, peligrosa, que nadie se atrevía a formular en voz alta.
¿De quién es?
Lucian estiró un dedo y tocó el pie minúsculo de Aria.
—Su aura... —murmuró, frunciendo el ceño—. Cambia. Hace un minuto sentía frío. Ahora siento fuego. Es inestab