POV: Aurora
La magia no sigue las leyes de Mendel.
Miré el cuenco de agua donde las hebras de luz —roja, azul, violeta y dorada— seguían danzando en una hélice imposible. Era hipnótico. Era una prueba forense escrita en el lenguaje de los dioses.
—No lo entiendo —murmuró Kieran. Su voz era ronca, como si tuviera arena en la garganta. Se inclinó sobre la mesa, con los ojos clavados en el agua—. Biológicamente... un espermatozoide fecunda un óvulo. Uno. Singular. ¿Cómo pueden haber entrado dos?
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