POV: Aurora
La paz duró exactamente cuatro horas.
Me desperté con el sonido de un cristal rompiéndose.
No fue una ventana. No fue una taza.
Fue el cielo.
La cúpula mágica que protegía el Valle de los Susurros, esa barrera invisible que había mantenido al mundo fuera durante siglos, se fracturó. El sonido fue un chillido agudo, psíquico, que me hizo sangrar la nariz antes de que pudiera abrir los ojos.
—¡Arriba! —gritó Kieran.
Ya estaba en pie, con el arma en la mano, empujándome hacia la pared