El sol comenzaba a ocultarse tras las montañas cuando las delegaciones de las diferentes manadas fueron recibidas en el Gran Territorio del Consejo Supremo. El aire estaba cargado de expectación, como si cada brisa llevara consigo la promesa de gloria… o la amenaza de humillación.
Lucía, vestida con un traje ceremonial sencillo pero elegante, avanzaba entre Dylan y los representantes de la Manada del Norte. El murmullo de cientos de voces la envolvía, mezclado con aromas de incienso, carne asad