Elara
Los pocos minutos antes de tener que levantarme y enfrentarme al mundo se han convertido en la mejor parte de mi día.
Me quedo en mi gran cama, viendo cómo el sol asciende lentamente hasta iluminar el cielo, mientras los pájaros trinan alegremente anunciando un nuevo día.
Es una rutina extraña, pero es lo único que puedo controlar ahora mismo y me encanta.
Ahora que Orión se ha ido, persiguiendo lo que le placía, nos corresponde a Pierce y a mí asegurarnos de que la manada funcione sin pr