Nicole llegó a la empresa y se quedó en shock. Frente a la entrada, una multitud de reporteros la esperaba con cámaras, micrófonos y preguntas listas para disparar. No tenía idea de lo que estaba pasando, pero algo no andaba bien.
—¡Señorita Nicole! ¡Necesitamos unas palabras!
—¿Eh? ¿Qué? —balbuceó.
—Queremos saber si te volviste la nueva diseñadora sólo por ser la hija de Helena —soltó, poniéndole el micrófono cerca de la boca.
—¿Estudiaste la carrera de diseño de modas o tus padres te dier