La familia Collins estaba cenando como siempre con platos humeantes sobre la mesa.
Emma les hacía compañía esa noche. Se quedaría a dormir con Nicole para ayudarla a terminar la colección. No sabía dibujar, ni coser, ni hablar el lenguaje técnico del diseño… pero conocía a Nicole, y lo desordenada que podía ser en el trabajo.
—Cassandra se está metiendo en un terreno que no conoce —habló Nicolás, rompiendo el silencio que se formó.
Nicolás miraba su celular con la nueva noticia del momento. El nombre de su hija aparecía en el título y no de buena manera.
—¿Ahora qué dijo sobre mí? —resopló Nicole, llevando un bocado de espagueti a su boca.
—Nada nuevo. Sigue hablando de lo mismo —respondió su padre, rodando los ojos—. Que te hemos dado el puesto por ser nuestra hija y que no tienes talento. Es una gran mentira que la ayudó a obtener muchos seguidores… Cassandra ha estado esperando un momento como este durante toda su carrera.
—No le hagas caso, cariño —la animó Helena, mirándola c