Nicolás regresó con paso tranquilo, escaneando el salón hasta encontrar a Helena rodeada por los rostros conocidos: Karen, Paul, Maikol y Kaito. Todos juntos en la misma mesa
Se sentó junto a Helena sin decir palabra, como si su presencia bastara para equilibrar el ambiente. Tomó una galleta del centro, la giró entre los dedos, y le dio un mordisco casual, aunque notó un poco de tensión entre ellos.
—¿Me perdí de algo? —preguntó con tono ligero, mirando a Helena de reojo.
—Bueno… —Ella jugó co