Nicolás tomó el micrófono con firmeza, en sus ojos brillaba algo más que seguridad… Orgullo. Miró a su alrededor, recorriendo con la mirada la sala repleta, cada rostro atento, y cada cámara enfocada.
Su gala estaba siendo un éxito y eso que todavía no empezaba la parte más importante.
Respiró hondo, conteniendo la emoción que amenazaba con quebrarle la voz.
—Muchísimas gracias a todos por haber venido —dijo, con una sonrisa que no necesitaba más palabras—. Les quiero decir que formarán pa