Un mes después…
Gabriel estaba acostado en su cama, con la espalda hundida en el colchón y el celular iluminando su rostro. Las críticas hacia Atelier se habían calmado, sí, pero el silencio no era consuelo. Era peor. Porque ahora nadie hablaba… y tampoco compraban.
Las ventas estaban en mínimos históricos.
Los reportes llegaban cada semana con cifras que parecían burlarse de su esfuerzo y eso era lo que más le preocupaba.
Deslizó el dedo por la pantalla, revisando comentarios, estadística