Capítulo 284: El Guardián del Abismo
La palabra "Huye" vibró en el aire con una fuerza física que golpeó el pecho de Astraea. No era solo un comando; era un lamento cargado de una oscuridad que ella reconocía en lo más profundo de su instinto. La bestia que se alzaba ante ella, esa quimera de sombras y garras, mantenía los ojos plateados de Valerius, pero su presencia emanaba una frialdad que parecía devorar el calor que aún quedaba en la piel de la Reina.
Astraea dio un paso atrás, apretando l