Capítulo 262: El Nombre de la Sombra
El sonido del cuerno de caza aún reverberaba en los huesos de Astraea, congelando la sangre negra de Mikhail y deteniendo el drenaje vital de Valerius. La mujer de la máscara de hueso permanecía estática en la atalaya, como una deidad de ceniza dictando una sentencia de oscuridad.
—¿Qué nombre? —preguntó Astraea, su voz cargada de un poder que hacía temblar las flores de hierro a sus pies.
Valerius se desplomó contra el suelo, jadeando. El calor de su cuerpo