Capítulo 216: El Conjuro del Silencio
La palabra que escapó de los labios de Valerius en la superficie no fue un sonido, sino una onda de choque que recorrió los cimientos de la Torre de la Sacerdotisa hasta alcanzar la cripta. Astraea, cosida al suelo por hilos de oro y ceniza caliente, sintió cómo la primera sílaba del conjuro arrancaba una parte de su propia esencia. El aire se volvió pesado, con el aroma del pergamino quemado y el sabor metálico de la extinción. Arriba, el hombre que una ve