Capítulo 128: El Rugido del Abismo
El estallido del portal de obsidiana lanzó una lluvia de astillas negras que cortaron el aire como cuchillas de hielo. Astraea sintió la liberación inmediata de la soga roja, pero el alivio fue reemplazado por un pavor primigenio. El aullido que sacudía los cimientos de la Torre no era el de un lobo común, ni siquiera el de un Alpha; era un sonido polifónico, una disonancia de tres gargantas que parecía emerger de la propia prehistoria del mundo.
Debajo de las