–¿Tina?–
Ambos interrumpieron el beso de inmediato y se separaron, mirando a la niña que estaba parada en la puerta observándolos con shock y confusión.
–Y-Yasmin– dijo Valentina acercándose a su hermana. –¿Qué haces aquí? Deberías estar cenando, pronto será la hora de tomar tu medicación–
–Mamá mandó a llamarlos… ¿Ustedes se estaban besando?–
Valentina sintió que las orejas le ardían. –Bueno… nosotros solo…–
–¿Ya te gusta él?– preguntó sonriendo. –¿Ahora te vas a casar con él por amor?–
El rostro de Valentina se puso aún más rojo, y lo estuvo todavía más cuando miró a Alexander, que la observaba como si también esperara una respuesta.
–Vamos a cenar, no hagamos esperar a los demás–
Valentina tomó a Yasmin de la mano y miró a Alexander como indicándole que se fuera, y él obedeció, yendo delante.
Valentina suspiró y miró a Yasmin, que seguía con una sonrisa enorme.
–Parecían una pareja de telenovela besándose–
Valentina volvió a sonrojarse. –Deja de decir tonterías y apurémonos. ¿Dónde