—¿Rumores? ¿Y qué mierda tengo yo que ver con rumores? —repitió Kael, aburrido.
—Este sí vas a querer saberlo —afirmó el beta, cruzándose de brazos—. Dicen que una omega rubia fue vista en compañía del Alfa Supremo.
El silencio que siguió fue cortante.
Kael se enderezó en la silla, sus ojos oscureciéndose poco a poco.
—¿Qué dijiste?
—Una rubia, bonita, fuerte. Está guiando al Alfa Supremo, llevándolo hasta alguna manada escondida. Dijeron que es una renegada, o quizás... una rechazada.
Kael