Mundo ficciónIniciar sesiónEl salón principal de los Laffnen, donde realizaban las grandes cenas y los bailes, era la envidia de cualquier mansión. En una ciudad sobrepoblada donde incluso las casas más grandes y ostentosas tenían al menos un vecino demasiado cercano, la amplitud del colosal jardín que se atisbaba desde adentro también maravillaba a la mayoría de las personas que por primera, segunda o tercera vez, ponían un pie en aquel caserón.
Las arañas, colgando desde el techo en una línea recta que atrave







