Mundo de ficçãoIniciar sessãoHabían pasado horas, horas eternas, desde que había hablado con la joven mestiza y Amira empezaba a creer que iba a volverse loca. Ahora comprendía por qué había dicho que era inútil contarle todo aquello; si era verdad, ninguna de las dos, ni siquiera con todos los cuchillos del mundo, podía hacer nada al respecto. Si era verdad…
¿Por qué iba a mentirle? Pero, por otro lado, si era verdad y el plan era entregarla, ¿por qué él la había llevado al refugio en primer lugar? ¿Por qué le h







