[Alan]
Miré a Layla arrodillada en el mármol negro de mi recibidor. Sus manos se aferraban a la tela de mis pantalones de lino con una fuerza desesperada, sus lágrimas mojando mis rodillas.
Hace un año, esta misma escena me habría destrozado. Habría bajado al suelo con ella, la habría envuelto en mis brazos y le habría prometido que todo estaría bien, dispuesto a entregarle el mundo entero con tal de no verla sufrir.
Pero hoy, mirándola desde arriba, el único sentimiento que logró abrirse paso