REY DE OROS. CAPÍTULO 38. Una jugada agresiva
REY DE OROS. CAPÍTULO 38. Una jugada agresiva
Costanza se estremeció cuando escuchó aquellas palabras, como si el aire se hubiera vuelto más frío de golpe. Aun así, dejó la puerta abierta y le hizo un gesto al muchacho para que esperara.
—Quédate ahí un momento, ¿sí? —le dijo con la voz entrecortada antes de girarse y subir las escaleras casi corriendo.
El desastre tenía nombre y apellido aunque ella todavía no sabía cuál todavía, y básicamente tenía la misma cara que debía haber tenido Alaric