JOKER. CAPÍTULO 37. Por el resto de nuestras vidas
JOKER. CAPÍTULO 37. Por el resto de nuestras vidas
Akira y Kenichi salieron de la villa imperial cuando la madrugada estaba más oscura. El aire era fresco y limpio, y por primera vez en muchas horas, ambos pudieron respirar con una sensación cercana al alivio. La tensión acumulada durante la reunión parecía haberse quedado atrapada entre aquellas paredes solemnes.
Caminaron unos pasos en silencio, dejando que el eco de la respuesta de Su Majestad Imperial se asentara en sus cabezas, y fue Kenic