JOKER. CAPÍTULO 34. Un apellido de soltera
JOKER. CAPÍTULO 34. Un apellido de soltera
Akira regresó a la casa entrada ya la tarde, con el cuerpo cansado pero la mente todavía encendida, como si una parte de él se negara a bajar la guardia. El trayecto desde el almacén había sido silencioso, y cada curva del camino le había dado tiempo para repasar mentalmente todo lo que sabía… y, sobre todo, todo lo que todavía no podía decir.
La villa de los Kobayashi lo recibió con su habitual calma casi ceremonial, y aun así esa serenidad no lograba tranquilizarlo del todo. Sentía una presión constante en el pecho, una mezcla de urgencia y responsabilidad que no se parecía a nada que hubiera vivido antes.
Quizás era cierto eso de que la sangre llamaba, sobre todo porque estaba obligado a tomar la decisión que podía salvar o hundir para siempre a todos los que conocía y amaba.
Encontró a su madre en la sala principal, revisando unos documentos mientras una de las enfermeras de Sakura le comentaba algo en voz baja. La señora Kobayashi levant