REY DE OROS. CAPÍTULO 21. Un jefe tacaño
REY DE OROS. CAPÍTULO 21. Un jefe tacaño
Había una cosa llamada pudor, otra llamada decoro y el resto de los sinónimos también se les habían olvidado, porque no había forma de que ninguno de los dos pensara mucho cuando estaban uno contra el otro, tratando de abrazarse y de arrancarse la ropa a la misma vez.
Alaric levantó a Costanza como si no pesara más que un suspiro y la acomodó sobre el capó de un deportivo negro, de esos que parecía que iban a arrancar solos solo por la tensión del ambien