JUEGO DE SOMBRAS.
Una vez en la habitación, Mariana me trajo un hermoso vestido de color azul marino. La falda amplia tenía delicadas aplicaciones con detalles de bordados negros; ella completó el atuendo con zarcillos que le hacían juegos; al principio no lo acepté, pero ella me insistió y me convenció diciéndome que era solo por esta ocasión.
—Es solamente una misa Mariana, este atuendo es muy exagerado, yo preferiría algo más sencillo.
—Deje de ser tan intrínseca. Este modelo es sencillo. Una mujer deb