GUILLERMO, ANGEL DE BUENAS NUEVAS.
Estefanía.
Meses después.
En la hacienda había varios árboles de álamos que ocupaban casi toda su entrada. Esa misma decoración la tenía la propiedad de Antonio en España, lo sabía por las historias que mi madrina me contaba, y en honor a su apellido le dieron el nombre de “Los Álamos”, ese mismo nombre se lo colocó don Felipe Álamo a esta finca. Mi madrina una vez me dijo que su difunto esposo jamás le gustó el nombre qué su padre les había dado a las propiedades, ya que él odiaba su apellido.