CONSUMACIÓN.
—¿No crees que me precipité en casarme con Arturo, Mariana?
—Estefanía, soy de aquellas personas que piensan que si las cosas ocurren es por algo, y odio tener que decirte esto, pero vas a tener que esforzarte.
—Lo sé —manifesté con tristeza—, pero me está costando excesivamente.
—Arturo es guapo y rico, pero eso no es suficiente, ¿verdad?
—¡Supones que solo lo acepté por su atractivo físico y su riqueza!
—No quise decir eso; sin embargo, sí considero que en parte lo hiciste.