ARANTXA.
Estefanía.
La frialdad de aquel día de noviembre persistió en mi interior. Se me clavaban en los huesos. La voz de Mery y la de Mariana no me sacaban de mi mundo.
—¡Vendrá lo mejor de Londres! —le comentó Mariana a Mery—. ¡Todo está quedando hermoso y los antifaces que enviaron a confeccionar para los invitados, son simplemente magníficos! Cada detalle las convierte en una obra de arte singular, como la de Estefanía, inspirada en los carnavales de Venecia —manifestó Mariana mientras me suje