"TRANSFORMACIÓN" EL ANTIFAZ PERFECTO.
El vestido fue cayendo sobre mí como si fuera una cascada roja que se ajustaba a mis formas. El escote trasero era un tanto atrevido, el corpiño se cernía sensualmente sobre mi cintura y la falda caía esbelta en movimientos oscilantes que arrancaban los destellos de los detalles del bordado. Era un hermoso vestido que revelaba lo mejor de mi cuerpo. Yo era toda belleza por fuera y desolación por dentro.
—Ya falta poco para que mi trabajo quede terminado —dijo Arantxa con un brillo demoniaco e