REINA DE HIELO. CAPÍTULO 19. Una mujer mojada
REINA DE HIELO. CAPÍTULO 19. Una mujer mojada
Viktor se atraganta con la hamburguesa, literalmente. Tiene los ojos abiertos, la cara roja, y empieza a toser como si se estuviera muriendo. Estamos sentados en una banca de madera, en lo alto del mirador, con la ciudad extendiéndose como una maqueta iluminada frente a nosotros. El aire es fresco y huele a pino, a grasa de fritura y a tierra húmeda.
—¡Traga, respira, no sé, haz algo! —le digo entre risas mientras le doy unas palmadas en la espalda.