La biblioteca de la Hacienda Oscura tiene tres secciones.
Lo supe porque pasé por ella dos veces esa tarde y tuve tiempo de notar la distribución: estantes del piso al techo en la pared del fondo, una sección lateral con vidrio y cerradura para libros más viejos, y una mesa larga de madera oscura en el centro con dos lámparas de aceite que nadie había encendido todavía.
Luciano estaba sentado en el sillón del fondo.
Lino blanco. Sin corbata. El libro abierto a la mitad con la marca de cuero met