(Luciano — Sede del Consejo de Estirpes, tarde)
La sala de audiencias del Consejo olía a madera tratada con aceite de cedro y a algo más viejo debajo de eso. Piedra.
Polvo de archivo. El olor específico de las instituciones que llevan suficiente tiempo funcionando para haber absorbido todo lo que pasó en ellas.
Luciano conocía ese olor desde hacía ciento cuarenta años.
No lo encontraba reconfortante.
Encontraba lo reconfortante más bien escaso en este contexto.
El Consejero Aldana llevaba quinc