POV SCARLETT
El norte de Rusia no es un lugar; es un estado mental de blanco absoluto y silencio ensordecedor.
Viajamos en un jet privado y luego en un helicóptero que desafiaba las ráfagas de nieve que azotaban la península de Kola. Klaus no se había separado de mí en todo el trayecto. Sus dedos estaban entrelazados con los míos, una cadena de calor humano en medio de aquel desierto de hielo. Ya no me miraba con la arrogancia del Zar, sino con una vigilancia sombría, como si temiera que el imp