La luna se alzaba imponente sobre el bosque, bañando con su luz plateada el claro donde Lilith permanecía inmóvil. El viento mecía suavemente su cabello oscuro mientras sus ojos, fijos en la silueta que se acercaba entre las sombras, reflejaban la determinación que había cultivado durante años.
Damián emergió entre los árboles con ese porte majestuoso que lo caracterizaba como Alfa. Su mirada, antes fría y calculadora, ahora cargaba el peso de quien ha descubierto demasiado tarde lo que ha perd