Gael Costa
El murmullo de voces lejanas se arrastra lentamente hasta la superficie de mi conciencia. No sé cuánto tiempo ha pasado. Mi cuerpo pesa, como si cada músculo estuviera envuelto en plomo.
Abro los ojos con esfuerzo, y el primer rostro que veo es el de ella.
Alejandra mi hermana, pero quizás es parte de un sueño.
Cuando el pasadizo se derrumbó pensé que todo había terminado, pero ellas estarían seguras. Nada mas eso me importaba en ese momento.
Mis labios se entreabren, pero no consigo