Richard Müller
Nuestro camino hacia el aeropuerto donde nos esperaba el avión que nos sacaría de Italia fue sin contratiempos, aunque mi tranquilidad real llego finalmente cuando despegamos de la pista privada rumbo hacia Alemania.
—No han sido días fáciles para ninguno me alegro de que se sienta lo suficientemente segura para quedarse dormida —Axel se acomoda en el asiento frente a nosotros suspirando —Hermano realmente no entiendo como lo soportas vivir constantemente con tú alma en vilo temi