Jonathan Bonnet
—¿Por qué debemos seguirlos? —me exige una explicación Melissa—. Con tu padre estamos seguros. ¿Para qué ponernos en riesgo siguiendo a Richard y Alejandra?
Aprieto la mandíbula hasta que siento crujir los dientes.
—¿De verdad no lo entiendes, Melissa? —mi voz sale más baja, pero cargada de tensión—. No estamos a salvo bajo este techo.
Señalo el suelo como si la casa misma pudiera traicionarnos.
—Mi hermana quiere mi cabeza. Y no está sola. Muchos dentro de la organización de Du