Alejandra Marie Costa
Deslizo la punta de mi nariz sobre la cálida piel de su tonificado pecho inhalando su aroma único, despertar a su lado es maravilloso pensé que eso jamás volvería a suceder, pero los milagros realmente existen.
Ahora soy su esposa la prueba que no se trata de un sueño producto de mi imaginación es que llevo adornado mi dedo con el anillo que coloco como un símbolo de nuestra unión, cierro mis ojos concentrándome en su respiración mientras Richard duerme profundamente.
Anoc