Jonathan Bonnet
—¿Qué hace usted aquí? —Es mi amable recibimiento sin andarme con tantos protocolos.
—Vaya, cualquiera diría que mi visita no es de tú agrado —Suelta mi suegro o más bien exsuegro.
Eli me conduce a pocos metros de Mario Costa que parece calmado, pero toda esa apariencia es una gran mentira pronto se desatara una tormenta estoy seguro.
—Mario, supongo el motivo de su presencia en Londres y estoy seguro de que no se trata de una simple visita social ¿Me equivoco?
El hombre me