Richard Müller
—Ven, mi amor déjame que te ayude —Digo, colocándola con cuido en el borde de la cama para luego acuclillarme frente a ella para sacarle sus zapatos.
—No, es necesario que hagas eso amor puedo hacerlo sola —Me recuerda mientras sostengo su pierna con cuidado, masajeando su pantorrilla.
—Lo sé, pero me gusta de esta manera —Ella, pone sus ojos en blando burlándose de mi pero luego gime complacida cuando aprieto un poco sus músculos con la suficiente fuerza que la haga sentir bie