Alejandra Marie Costa
—Este vestido se verá hermoso en ti Alejandra, vamos debes probártelo —Me guía a los probadores la señora Lucrecia, entusiasmada.
No, puedo ni negarme porque antes de salir de casa me advirtió que compraría muchas cosas para mí y el bebé, entusiasmada, como puedo llevarle la contraria.
Así que aquí estamos en el centro de Londres en compañía de Lina y Marian, eligiendo ropa sin muchas alternativas de negarnos.
Me gusta la señora Lucrecia, ella es cálida me hace sentir b