POV: Isabella
Despertar no se siente como volver a la vida. Se siente como caer de golpe contra un cuerpo que no reconozco, dentro de una realidad que parece haber cambiado mientras dormía. La luz de la mañana entra por los ventanales de la cabaña con un tono grisáceo, casi metálico, como si el día entero estuviera atrapado bajo una capa de ceniza. No sé si dormí dos horas, o seis, o ninguna. Mi mente está hecha de fragmentos, como un vidrio roto donde cada pedazo refleja un momento distinto: l