—¿Quién estaba jugando, Gaby? —balbucea Noe y él inspira al escuchar su nombre en la boca de ella—. ¿Ya no jugamos más? —Gaby la toma de la nuca y atraca su boca con fiereza. La besa con fuerza hasta que ambos necesitan respirar.
—Ya no más —susurra Gaby con voz ronca.
—Ya no más —repítela.
Envuelve el cuello de Gaby en sus brazos y vuelve a pegarse a su boca. Gaby la toma de la cintura, la levanta llevándola contra el umbral de la puerta y la besa, mostrándole como quiere que lo haga.
Las man