—Vístete —ordena con la voz más firme y retrocede un paso alejándose del calor del morocho.
Gaby estrecha sus ojos en ella y se da cuenta que no está jugando. Soltando un suspiro se gira para recoger el bóxer que había lanzado sobre la cama antes que ella apareciera.
—No creo que sepas el significado de privacidad, ¿verdad? —Gaby levanta una ceja sugestivamente, mientras se coloca el bóxer blanco. Los ojos de Noe se anclan en la tienda de campaña que se formó por la erección y el bóxer. Él mira