Cuando llegan a las puertas del club, ya están sumidos en sus personajes. Gaby pasa un brazo por la cintura de ella pegándola a su cuerpo y la dirige dentro, después de saludar al gorila de la puerta. En el camino, las mujeres se desvían mirándolo y guiñándole un ojo provocativamente, Noe nota cada mirada, cada guiño, cada sonrisita y sus celos y rabia suben con velocidad por su cuerpo. Mira a Gaby para observarlo, para engancharlo devolviendo alguna de esas miradas descaradas, pero él solo mir