Willow
Apenas había conseguido arropar a la diminuta Ella con las mantas cuando oí un leve arrastrar de pies fuera del apartamento. Se me aceleró el corazón. Llevaba todo el día nerviosa, sin saber qué pasaría a continuación. Pero oír ese suave ruido de alguien merodeando fuera me puso los nervios de punta. Eran ellos.
Axel, Aiden y Kingston por fin habían llegado a su apartamento. No podía creerlo. Después de todo lo que había pasado, de todo lo que había cambiado, nunca pensé que volvería a