Willow
Me desperté lentamente, sintiendo cómo el peso del mundo se desvanecía de mí al abrir los ojos. Excepto que... esos no eran mis ojos. Eran más agudos, más perspicaces. Los colores a mi alrededor eran deslumbrantes; el mundo era un lienzo de luz etérea y matices cambiantes. Rayos dorados, azules y lavanda ondulaban en el aire, fundiéndose en formas y patrones que parecían cobrar vida.
Intenté moverme y me di cuenta de que no estaba en mi forma humana. Mis patas se hundían en el suelo bl