DMITRI
Las palabras de Boris no eran erradas, quizás no tenía razón en todo y aún un hilo de amor seguía defendiendo consciente o inconscientemente a Nikita, pero eso no lo alejaba de la realidad.
Alguno de los míos me estaba vendiendo. Y aquello era fácil de saber si manejaba la información de manera correcta. Pero el mayor problema era el que decía Boris: cualquiera que sea el traidor interno… no haría ningún movimiento ahora para no levantar sospechas.
Marko y Carlo seguían hablando, repitie