Andy se sorprendió de sus palabras y se dio cuenta de que debía ser extremadamente cuidadoso.
— Lo lamento mucho. Nunca haría algo así. Vi cómo mi padre agredía a mamá, y cuando la mataron, abandoné todo para buscar paz — Explicó él.
— ¿Por eso vives aquí? — Preguntó Sujhan.
— Sí, me gusta la tranquilidad y la paz de este lugar — Contestó Andy.
— Pensé que eras hijo único — Comentó ella.
— Tengo dos hermanos más. Al mayor no lo soporto; peleamos desde jóvenes. Al otro apenas nos hablamos. Como tú, solo busco paz — Respondió él.
— Entiendo, iré a botar el agua sucia— Sujhan desechó el agua usada lejos de la casa, observó la casita, el granero y los cultivos. Notó que sería perfecto tener árboles frutales alrededor de la cerca.
Colocó sus manos sobre el árbol más viejo y habló en su idioma; pronto surgieron tres árboles; manzana, cas y limón, estratégicamente ubicados.
— Bueno… el manzano no lo esperaba, pero estoy agradecida. Creo que esperan que socialice — Murmuró, mirando los frutos